Para Jesús lo importante no fue la Religión, los Mandamientos, ni el Pecado, ni siquiera
Dios en sí mismo. Lo relevante para Jesús cuando llegue la hora de la verdad, según afirmó
él mismo,va a ser una sola cosa.
¿ Y cual es esa sola cosa? Como se ha portado cada uno con el sufrimiento de los que no
tienen que comer, de los que no tienen ropa que ponerse, de los extranjeros e inmigrantes que
se ven en tierra extraña, de los enfermos que se sienten solos, etc.. ( Mateo 25, 34-36).
Los fariseos de la época de Jesús y los existentes hoy día, como lo primero es la religión con
sus normas y sus verdades, todo el que no se ajusta a eso está perdido, merece la reprobación
y el desprecio.
Los fariseos modernos se preocupan de su religión, de sus normas, de sus pecados y de sus
culpas ficticias. Los cristianos modernos se preocupan de lo importante.
